
Vivía en un lote, que sí bien no era baldío, estaba a 3 tablas de serlo. Le llamaban "el Monstruo". La cosa linda de los sobrenombres y el bulling normal de los niños de primaria en los años setenta en la zona de Vallejo cercana a La Raza. En la otrora D.F.
En ese entonces él tendría alrededor de 9-10 años. Y la realidad en la colonia era que nada era en serio. Sobre todo en los infantes. En la escuela le llamaban "El Monstruo" y el sobrenombre obedecía a varias cosas: su apariencia física, su desaliño y su olor. No había manera de que se zafara del sobrenombre.
Ciertamente, El Monstruo olía a madres...