San Juan de la Vega, un pequeño poblado localizado cerca de Celaya, Guanajuato, aloja una de las fiestas patronales más demenciales de México. No sé sí del mundo, pero de México seguro que sí.
El 28 de febrero de cada año es posible atestiguar una de las manifestaciones más bizarras de la cultura popular mexicana. La Fiesta del Martillo Explosivo. Y como su nombre lo indica, la fiesta ronda alrededor de martillos preparados con explosivos. El participante prepara un martillo al cual se le han adherido diferentes explosivos. Una vez listo el artilugio se procede a hacerlo estallar de manera directa mediante el martilleo sobre una tabla colocada exprofeso.
